
En Valle Alto, Culiacán, el Parque Azafrán encontró en el arte, la participación comunitaria y la recuperación de espacios públicos una nueva oportunidad para transformarse. A través del proyecto Vamos Pintando, impulsado por Parques Alegres IAP, vecinos, artistas y habitantes del sector unieron esfuerzos para mejorar una de las bardas del parque y convertirla en un mural lleno de color, imaginación y juego para las familias de la comunidad.

Durante algún tiempo, una de las bardas del Parque Azafrán permaneció parcialmente cubierta por ramas, vegetación crecida y escombros. Aunque el espacio continuaba siendo utilizado por los vecinos, esa zona necesitaba atención para recuperar su imagen y hacer del parque un lugar más agradable para la convivencia.
La intervención comenzó con la limpieza y preparación del espacio. Los vecinos participaron en labores de poda, retiro de ramas y hierba seca, así como en la limpieza del área alrededor de la barda. Además de mejorar las condiciones del lugar, estas primeras acciones permitieron que la comunidad se involucrara desde el inicio en la transformación de su parque.
Mientras el espacio se preparaba, el artista Ernesto Godoy, integrante del Equipo Marrón, desarrolló la propuesta artística para el mural. El proyecto también contó con la participación de una joven estudiante de artes plásticas, vecina del sector, quien se sumó al proceso creativo y colaboró con el artista durante las diferentes etapas de la obra.

La propuesta tomó como inspiración el mundo de la imaginación y el juego infantil, con referencias a los personajes de Pinocho y Pepito Grillo. La escena principal muestra a un niño jugando con carritos, una imagen cercana a las experiencias de las niñas y los niños que frecuentan el parque.
De esta manera, la barda dejó de ser únicamente un elemento del espacio para convertirse en una extensión del área de juego. Los personajes, colores y escenas buscan despertar la imaginación y generar una conexión con quienes diariamente disfrutan del Parque Azafrán.
Durante los días de pintura, el mural comenzó a llamar la atención de las familias. Las niñas y los niños se acercaban para observar cómo los personajes y las escenas iban tomando forma, mientras madres, padres y otros vecinos seguían de cerca el avance de la obra.
Aunque al principio algunos pequeños mostraban poco interés en tomar los pinceles, la curiosidad por ver crecer el mural los mantuvo cerca del proceso. El entusiasmo de la comunidad quedó reflejado en las palabras de uno de los vecinos:
“Precioso les está quedando el mural. Hay muchos niños y papás en el Parquecito Azafrán, es un éxito total”.

Más allá de transformar una barda, la intervención permitió que la comunidad volviera a poner atención en un espacio que forma parte de su vida cotidiana. La limpieza, el trabajo artístico y la participación de los vecinos fueron sumando acciones que ayudaron a mejorar la imagen del parque y a fortalecer el interés por conservarlo en buenas condiciones.
El resultado es un mural que reúne arte, imaginación y participación comunitaria. La escena del niño jugando con sus carritos crea un vínculo con la infancia del sector, mientras que los personajes inspirados en una historia conocida aportan un elemento lúdico que invita a las familias a detenerse, observar y disfrutar.
La experiencia del Parque Azafrán en Valle Alto demuestra que la transformación de un espacio público no siempre comienza con grandes obras. A veces, puede iniciar con una jornada de limpieza, una idea, un pincel y la voluntad de una comunidad para mejorar el lugar que comparte.
Con Vamos Pintando, Parques Alegres IAP continúa impulsando acciones en las que el arte se convierte en una herramienta para fortalecer la participación comunitaria y recuperar espacios públicos. Cada mural representa no solo un cambio en la imagen del parque, sino también una oportunidad para que vecinos, artistas y familias se encuentren y construyan juntos una nueva historia para su comunidad.
Porque cuando una comunidad se organiza, imagina nuevas posibilidades y pone manos a la obra, un parque también puede convertirse en un lienzo para transformar la vida de quienes lo disfrutan.